La música multiplica por cero a las soledades
y este cuarto sin ventanas se convierte
en un océano lleno de sirenas
que se masturban al amanecer
y convierten mis manos
en un transatlántico de versos
con el único fin
de ver al despertar
el arcoíris que forman mis lágrimas
en sus nacarados vientres
2 comentarios:
Jo, qué bonito Jorge... me encanta.
Besito
Corto, pero con mucho contenido. Me gustó.
Te invito a que me visites en mi Galería de letras.
Desde Barranquilla, Colombia, te saludo.
Víctor
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