lunes 26 de septiembre de 2011

Habitación sin ventanas

La música multiplica por cero a las soledades
y este cuarto sin ventanas se convierte
en un océano lleno de sirenas
que se masturban al amanecer
y convierten mis manos
en un transatlántico de versos
con el único fin
de ver al despertar
el arcoíris que forman mis lágrimas
en sus nacarados vientres

2 comentarios:

calmA dijo...

Jo, qué bonito Jorge... me encanta.
Besito

Galería de Letras dijo...

Corto, pero con mucho contenido. Me gustó.

Te invito a que me visites en mi Galería de letras.

Desde Barranquilla, Colombia, te saludo.

Víctor